| Mensaje de bienvenida Estamos en la ruta que nos llevará a la conmemoración del nacimiento de nuestro país: del Estado Mexicano. También podremos honrar la memoria –y sobre todo la herencia- del movimiento revolucionario de 1910. A partir del siglo XIX, la impartición de justicia fue una responsabilidad de los habitantes del suelo mexicano. Desde entonces, cada autoridad, en un naciente estado constitucional, podría hacer lo que el Pacto Fundamental le permitiera, y los jueces tendrían las herramientas que la Constitución les otorgara para defenderla. La actividad judicial fue un acompañante discreto, constante y leal, en la fundación de un estado de derecho. A lo largo del siglo XIX, a los derechos individuales, se sumaron las garantías sociales que darían un nuevo carácter a nuestro país. Los más grandes momentos constituyentes de toda sociedad contemporánea, encuentran su origen en un movimiento de independencia o revolucionario, como los que estamos por conmemorar. ¿Qué papel juegan los jueces en estas celebraciones bicentenaria y centenaria? ¿Cuál es su aportación en la consolidación de los derechos fundamentales y de las instituciones nacionales? Con miras a 2010, corresponde al Poder Judicial de la Federación, hacer un relato honesto de los caminos de la justicia en México: de 1810 a 1910, de 1910 a 2010, y de 2010 en adelante. El Poder Judicial de la Federación ha cambiado en su estructura, sus dimensiones, sus competencias y su diseño orgánico. Por eso, la comisión que hoy se ha instalado, cuenta con representantes de nuestros órganos, para fomentar una visión integral y conjunta: un solo poder judicial para una sola Federación. Los esfuerzos de esta comisión, además de destinarse a la recuperación de nuestros datos históricos, coadyuvarán en la construcción de una sociedad que conoce sus derechos, que sabe cómo hacerlos valer, cercana a las instituciones y, sobretodo, dispuesta a tomar parte en su evolución. |